Me preguntan, por qué no me gusta correr mi vehículo, que levanta tranquilamente los 130 km/h y que únicamente lo llevó de 80 a 100 km/h.?

La razón; es que ya corrí suficientemente esa máquina para conocer sus alcances y ahora, incluso; disfruto llevándola a 80 km/h y veo como los novatos me pasan a diestra y siniestra, sintiendo esa felicidad de que me pueden rebasar.

Hace mucho, decidí desacelerar por miedo; pero no a la velocidad o al peligro, sino, por el miedo a no disfrutar de lo que me rodea y dejar pasar aquellos paisajes y personas que se encuentran en mi vida. A la fecha, sigo disfrutando cada viaje que hago; pues esto para mi, es disfrutar lo que hago.

No me interesa competir, ni demostrar si mi vehículo corre más que el otro. es mejor tener la comodidad y la certeza de que su torque nunca me va a dejar.

Hoy, no me considero un viejo anticuado, solo que aprendí a dejar de payasear para comenzar a disfrutar. Descubrí la diferencia entre ser fanfarrón y ser un conductor profesional y responsable.

Dedico estas líneas a los novatos, no para que dejen de correr; si no para que, cuando corran se den cuenta de que sí desaceleran de vez en cuando; verán todo lo que están dejando pasar.

Por favor, manejen con precaución su familia los espera!
Anónimo